En una de las escenas más dramáticas del...
En una de las escenas más dramáticas del libro, José reveló su identidad a sus hermanos, llevando el proceso de reconciliación con ellos a un clímax (ver también 50:14–21).
1NO podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de conmigo á todos. Y no quedó nadie con él, al darse á conocer José á sus hermanos.
2Entonces se dió á llorar á voz en grito; y oyeron los Egipcios, y oyó también la casa de Faraón.
3Y dijo José á sus hermanos: Yo soy José: ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él.
4Entonces dijo José á sus hermanos: Llegaos ahora á mí. Y ellos se llegaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano el que vendisteis para Egipto.
"Dios me envió" es el mensaje central del...
"Dios me envió" es el mensaje central del relato de la familia de Jacob (37:2). Como el Señor le había dicho a Abraham, estaba guiando a los israelitas a Egipto (15:13). Dios había enviado a José a Egipto para preparar el rescate de su familia durante la hambruna. En lo que se ha convertido en una declaración clásica de la soberanía de Dios, José explicó que Dios había estado trabajando a través de todas las circunstancias y actos humanos para llevar a cabo su plan. La certeza de la voluntad de Dios es la base para el perdón y la reconciliación con aquellos que hacen mal, causan daño o traen perjuicio. Si las personas no creen que Dios es soberano, entonces culparán a otros y se vengarán. Aquellos que son espirituales confiarán en que Dios está obrando incluso a través de la maldad humana (ver también Rm 8:28–30).
5Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros:
6Que ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aun quedan cinco años en que ni habrá arada ni siega.
7Y Dios me envió delante de vosotros, para que vosotros quedaseis en la tierra, y para daros vida por medio de grande salvamento.
8Así pues, no me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón, y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.
José instruyó a sus hermanos para que informaran...
José instruyó a sus hermanos para que informaran a Jacob. Toda la familia debía mudarse a Egipto y vivir en Gosén, una región fértil en el delta del Nilo (ver 47:1–12). Si no iban a Egipto, no sobrevivirían a los cinco años de hambruna que se avecinaban.
9Daos priesa, id á mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven á mí, no te detengas:
10Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes.
11Y allí te alimentaré, pues aun quedan cinco años de hambre, porque no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes:
12Y he aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla.
13Haréis pues saber á mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto: y daos priesa, y traed á mi padre acá.
José se reunió con sus hermanos: primero con...
José se reunió con sus hermanos: primero con Benjamín y luego con el resto. Su anterior odio y celos hacia José (37:4–11), habían llegado a su fin. Los hermanos experimentaron el perdón de Dios y de José. Lejos de ordenar a sus hermanos que se inclinaran ante él (ver 42:6–7), José los recibió. José no guardó rencor porque aceptó lo que había sucedido como obra de Dios y vio el bien que había resultado (ver 50:14–21). Así es como gobierna la sabiduría: el líder sabio perdonará y restaurará (ver nota de estudio sobre 37:2–50:26).
14Y echóse sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello.
15Y besó á todos sus hermanos, y lloró sobre ellos: y después sus hermanos hablaron con él.
José envió a sus hermanos con instrucciones de...
José envió a sus hermanos con instrucciones de traer a Jacob y a toda la familia a Egipto. Por gratitud a José por haber salvado a todo Egipto (45:18, ver 47:20), el faraón prometió lo mejor de toda la tierra de Egipto, y José les dio los mejores productos de Egipto.
Esta sección es de transición, ya que la...
Esta sección es de transición, ya que la familia se mudó de Canaán a Gosén, donde vivirían durante los próximos cuatro siglos.
16Y oyóse la noticia en la casa de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y plugo en los ojos de Faraón y de sus siervos.
17Y dijo Faraón á José: Di á tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, é id, volved á la tierra de Canaán;
18Y tomad á vuestro padre y vuestras familias, y venid á mí, que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto y comeréis la grosura de la tierra.
19Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres; y tomad á vuestro padre, y venid.
20Y no se os dé nada de vuestras alhajas, porque el bien de la tierra de Egipto será vuestro.
21E hiciéronlo así los hijos de Israel: y dióles José carros conforme á la orden de Faraón, y suministróles víveres para el camino.
22A cada uno de todos ellos dió mudas de vestidos, y á Benjamín dió trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos.
23Y á su padre envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre en el camino.
24Y despidió á sus hermanos, y fuéronse. Y él les dijo: No riñáis por el camino.
25Y subieron de Egipto, y llegaron á la tierra de Canaán á Jacob su padre.
Como era de esperar, Jacob se quedó atónito...
Como era de esperar, Jacob se quedó atónito cuando escuchó que su hijo José todavía estaba vivo y gobernaba toda la tierra de Egipto. Al escuchar los detalles de su historia y ver todo lo que José le había enviado, se convenció de que era verdad. Inmediatamente se preparó para mudarse a Egipto y reunirse con su hijo José, a quien no había visto durante veintidós años.
26Y diéronle las nuevas, diciendo: José vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y su corazón se desmayó; pues no los creía.
27Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo él los carros que José enviaba para llevarlo, el espíritu de Jacob su padre revivió.
28Entonces dijo Israel: Basta; José mi hijo vive todavía: iré, y le veré antes que yo muera.