Génesis 37RV09

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1Y HABITÓ Jacob en la tierra donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán.

La historia de José y sus hermanos constituye...
  • La historia de José y sus hermanos constituye una unidad separada en Génesis, distinta en tono y énfasis del material anterior. Traza una serie continua de episodios con José en su centro.
  • Ciclos de motivos repetidos estructuran todo el relato de José. Los temas están estrechamente relacionados con los que se encuentran en libros de sabiduría como Proverbios, Eclesiastés y Daniel. La literatura de sabiduría asegura a los fieles que Dios saca el bien del mal y la alegría del dolor si no en esta vida, ciertamente en la vida venidera. Aunque los malvados puedan prosperar por un tiempo, los justos deben aferrarse a su integridad porque un principio de vida más alto y más duradero se realiza a través de la obediencia a Dios. Todos los que aspiran al liderazgo en el plan de Dios deben observar cómo la sabiduría llevó al éxito de José. Jesús Cristo encarnó la vida de sabiduría retratada aquí como nadie más podría, porque él es la sabiduría de Dios.
  • Judá también es un personaje importante en la historia. Comenzó siendo irresponsable y malintencionado como sus hermanos; pero verdaderamente se arrepintió, puso su vida en riesgo para rescatar a un niño para su padre, y recibió una herencia muy importante.

2Estas fueron las generaciones de Jacob. José, siendo de edad de diez y siete años apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha, y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre: y noticiaba José á su padre la mala fama de ellos.

3Y amaba Israel á José más que á todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez: y le hizo una ropa de diversos colores.

4Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que á todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente.

Dios confirmó su elección de este hijo fiel...

Dios confirmó su elección de este hijo fiel como el eventual líder de toda la familia a través de dos sueños simbólicos. Esta es la primera de tres secuencias de sueños en los caps. 37–50 (ver 40:1–41:36; cp. 15:13; 20:3; 28:12–15; 31:24). Los sueños tenían peso como una forma de comunicación divina, especialmente si la revelación del sueño se daba dos veces.

5Y soñó José un sueño, y contólo á sus hermanos; y ellos vinieron á aborrecerle más todavía.

6Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:

7He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor, y se inclinaban al mío.

8Y respondiéronle sus hermanos: ¿Has de reinar tú sobre nosotros, ó te has de enseñorear sobre nosotros? Y le aborrecieron aún más á causa de sus sueños y de sus palabras.

9Y soñó aún otro sueño, y contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban á mí.

10Y contólo á su padre y á sus hermanos: y su padre le reprendió, y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, á inclinarnos á ti á tierra?

11Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre paraba la consideración en ello.

Fue imprudente que Jacob enviara a José en...

Fue imprudente que Jacob enviara a José en tal misión, sabiendo cómo se sentían los hermanos hacia él. José obedeció a su padre al ir a buscar a sus hermanos a pesar de su odio hacia él.

12Y fueron sus hermanos á apacentar las ovejas de su padre en Sichêm.

13Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichêm: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí.

Los hermanos se dispersaron por todas partes. Siquem...

Los hermanos se dispersaron por todas partes. Siquem estaba a unos ochenta kilometros de Hebrón, y Dotán a otros veinticuatro kilometros más allá de Siquem.

14Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y enviólo del valle de Hebrón, y llegó á Sichêm.

15Y hallólo un hombre, andando él perdido por el campo, y preguntóle aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas?

16Y él respondió: Busco á mis hermanos: ruégote que me muestres dónde pastan.

17Y aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; yo les oí decir: Vamos á Dothán. Entonces José fué tras de sus hermanos, y hallólos en Dothán.

Cuando los hermanos de José lo vieron venir,...

Cuando los hermanos de José lo vieron venir, idearon un plan para matar al soñador y acabar con sus sueños. Anteriormente, habían matado injustamente a los hombres de Siquem para vengar a su hermana (capítulo 34); en la región de Siquem, ahora planeaban matar injustamente a su propio hermano por envidia.

18Y como ellos lo vieron de lejos, antes que cerca de ellos llegara, proyectaron contra él para matarle.

19Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador;

20Ahora pues, venid, y matémoslo y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le devoró: y veremos qué serán sus sueños.

Rubén quizás estaba intentando volver a ganarse el...

Rubén quizás estaba intentando volver a ganarse el favor de su padre (35:22) ejerciendo el liderazgo del primogénito (cp. 42:22). Rubén logró salvar la vida de José, pero no consiguió ganarse el favor de su padre (37:29–30).

21Y como Rubén oyó esto, librólo de sus manos, y dijo: No lo matemos.

22Y díjoles Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver á su padre.

23Y sucedió que, cuando llegó José á sus hermanos, ellos hicieron desnudar á José su ropa, la ropa de colores que tenía sobre sí;

24Y tomáronlo, y echáronle en la cisterna; mas la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.

Los comerciantes ismaelitas eran descendientes del hijo esclavo...

Los comerciantes ismaelitas eran descendientes del hijo esclavo que fue expulsado por burlarse de Isaac. Ahora ellos esclavizarían a José. Cuando fue vendido por veinte piezas de plata y llevado a Egipto, al menos fue preservado con vida.

25Y sentáronse á comer pan: y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de Ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas y bálsamo y mirra, é iban á llevarlo á Egipto.

26Entonces Judá dijo á sus hermanos: ¿Qué provecho el que matemos á nuestro hermano y encubramos su muerte?

27Venid, y vendámosle á los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; que nuestro hermano es nuestra carne. Y sus hermanos acordaron con él.

28Y como pasaban los Midianitas mercaderes, sacaron ellos á José de la cisterna, y trajéronle arriba, y le vendieron á los Ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron á José á Egipto.

Cuando Rubén regresó, rasgó sus ropas en señal...

Cuando Rubén regresó, rasgó sus ropas en señal de duelo. Su intento de restaurar su relación con su padre salvando a José había fracasado.

29Y Rubén volvió á la cisterna, y no halló á José dentro, y rasgó sus vestidos.

30Y tornó á sus hermanos, y dijo: El mozo no parece; y yo, ¿adónde iré yo?

La antigua propensión familiar al engaño capturó la...

La antigua propensión familiar al engaño capturó la imaginación de los hermanos. Jacob había matado un cabrito para engañar a Isaac (27:5–17); ahora los hijos de Jacob lo engañaron con un cabrito (ver nota de estudio sobre 30:34–36).

31Entonces tomaron ellos la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre;

32Y enviaron la ropa de colores y trajéronla á su padre, y dijeron: Esta hemos hallado, reconoce ahora si es ó no la ropa de tu hijo.

33Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado.

Jacob rasgó sus ropas y se vistió de...

Jacob rasgó sus ropas y se vistió de arpillera: estos eran signos de gran angustia y luto (ver 44:13; Job 1:20; 16:15). Jacob estaba devastado y se negó a ser consolado. La traición afectó así a todos en su familia.

34Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlutóse por su hijo muchos días.

35Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque yo tengo de descender á mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y llorólo su padre.

36Y los Midianitas lo vendieron en Egipto á Potiphar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia.