El viaje de regreso de Jacob precipitó una...
El viaje de regreso de Jacob precipitó una confrontación con Labán que estableció un límite permanente entre Israel (Jacob) y Aram (Labán). Dios cumplió su promesa a Jacob prosperándolo en Padan-aram y protegiéndolo en su viaje de regreso a casa.
La animosidad de los hijos de Labán contra...
La animosidad de los hijos de Labán contra Jacob creció porque sus rebaños se multiplicaban más rápido que los de Labán. Estaban celosos de la bendición de Dios sobre Jacob y temían que él los superara por completo.
1Y OÍA él las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta grandeza.
2Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como ayer y antes de ayer.
3También Jehová dijo á Jacob: Vuélvete á la tierra de tus padres, y á tu parentela; que yo seré contigo.
Jacob explicó a sus esposas cómo Dios lo...
Jacob explicó a sus esposas cómo Dios lo había bendecido a pesar de la oposición de Labán. No estaba seguro de que quisieran dejar a Labán e ir a Canaán. Quería llevar a una familia dispuesta, por lo que tenía que hacer un llamamiento efectivo. Repasó la guía y provisión de Dios a lo largo de los años y luego les dijo que tenía que cumplir el voto que había hecho en Bet-el (28:20–22).
4Y envió Jacob, y llamó á Rachêl y á Lea al campo á sus ovejas,
5Y díjoles: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como ayer y antes de ayer: mas el Dios de mi padre ha sido conmigo.
6Y vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido á vuestro padre:
7Y vuestro padre me ha engañado, y me ha mudado el salario diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.
8Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados.
9Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y diómelo á mí.
10Y sucedió que al tiempo que las ovejas se recalentaban, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían á las hembras eran listados, pintados y abigarrados.
11Y díjome el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí.
12Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que cubren á las ovejas listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.
13Yo soy el Dios de Beth-el, donde tú ungiste el título, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete á la tierra de tu naturaleza.
Las mujeres respondieron de inmediato que irían con...
Las mujeres respondieron de inmediato que irían con Jacob porque Dios lo había bendecido. Estaban muy dispuestas a dejar a Labán, quien había malgastado su riqueza (la propiedad que les habría proporcionado sustento). Sabían que lo que Dios le había dado a Jacob también sería de ellas.
14Y respondió Rachêl y Lea, y dijéronle: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre?
15¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?
16Porque toda la riqueza que Dios ha quitado á nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos: ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.
Jacob dejó a Labán en secreto por miedo...
Jacob dejó a Labán en secreto por miedo a represalias (31:31).
17Entonces se levantó Jacob, y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos.
18Y puso en camino todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había obtenido en Padan-aram, para volverse á Isaac su padre en la tierra de Canaán.
Raquel robó los ídolos domésticos de su padre:...
- Raquel robó los ídolos domésticos de su padre: Raquel probablemente quería recuperar algunos de los bienes que Labán había malgastado; posiblemente también adoraba ídolos (cp. 35:2–4). Tener los ídolos podría haber significado reclamar la herencia familiar, como indican las costumbres de períodos posteriores. Labán aparentemente se sentía vulnerable sin ellos. Cualesquiera que fueran sus razones, el robo de Raquel casi trajo un desastre a la familia que huía cuando Labán los alcanzó.
- Un juego de palabras muestra que Raquel y Jacob eran muy parecidos: Raquel robó (hebreo wattignob) los dioses domésticos de Labán, y Jacob engañó (hebreo wayyignob, “robó el corazón de, engañó”) a Labán.
19Y Labán había ido á trasquilar sus ovejas: y Rachêl hurtó los ídolos de su padre.
20Y recató Jacob el corazón de Labán Arameo, en no hacerle saber que se huía.
21Huyó, pues, con todo lo que tenía; y levantóse, y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad.
El robo de los ídolos (31:19) fue probablemente...
- El robo de los ídolos (31:19) fue probablemente la razón principal por la que Labán y sus hombres persiguieron a Jacob. Una cosa era que Jacob se llevara a su familia y rebaños, Labán probablemente aún creía que todos le pertenecían, pero era un asunto completamente diferente llevarse sus dioses domésticos. Labán pudo haber temido que Jacob regresara algún día para reclamar toda la herencia de Labán. Cuando no logró encontrar los dioses, pidió un tratado para mantener a Jacob alejado (31:43–53).
- Labán tardó siete días en alcanzar a Jacob.
22Y fué dicho á Labán al tercero día como Jacob se había huído.
23Entonces tomó á sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete días, y alcanzóle en el monte de Galaad.
24Y vino Dios á Labán Arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente.
La disputa entre los dos hombres utilizó el...
La disputa entre los dos hombres utilizó el lenguaje de controversias legales y demandas (ver también 31:36). En su primer argumento, Labán se presentó como una parte agraviada a la que Jacob había robado.
25Alcanzó pues Labán á Jacob, y éste había fijado su tienda en el monte: y Labán plantó la con sus hermanos en el monte de Galaad.
26Y dijo Labán á Jacob: ¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has traído á mis hijas como prisioneras de guerra?
27¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y vihuela?
28Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho.
29Poder hay en mi mano para haceros mal: mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente.
30Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses?
31Y Jacob respondió, y dijo á Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizás me quitarías por fuerza tus hijas.
32En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Rachêl los había hurtado.
Labán buscó los ídolos pero no encontró nada....
Labán buscó los ídolos pero no encontró nada. Labán nunca soñó que una mujer con su período mensual profanaría los ídolos al sentarse sobre ellos (cp. Lv 15:19–24).
33Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino á la tienda de Rachêl.
34Y tomó Rachêl los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda y no los halló.
35Y ella dijo á su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.
Jacob respondió acusando a Labán de cargos falsos...
Jacob respondió acusando a Labán de cargos falsos y humillación. Labán ahora se convirtió en el acusado, ya que sus cargos eran degradantes y aparentemente infundados.
36Entonces Jacob se enojó, y regañó con Labán; y respondió Jacob y dijo á Labán: ¿Qué prevaricación es la mía? ¿cuál es mi pecado, que con tanto ardor has venido en seguimiento mío?
37Pues que has tentado todos mis muebles, ¿qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Ponlo aquí denlante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ambos.
38Estos veinte años he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.
39Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.
40De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.
41Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces.
42Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y reprendióte anoche.
Labán presionó para un tratado para resolver la...
Labán presionó para un tratado para resolver la disputa, se sentía vulnerable, así que quería asegurar las fronteras. Jacob no necesitaba un tratado, ya que Dios lo había provisto y protegido.
43Y respondió Labán, y dijo á Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿y que puedo yo hacer hoy á estas mis hijas, ó á sus hijos que ellas han parido?
44Ven pues ahora, hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y entre ti.
La piedra y el montículo de piedras eran...
La piedra y el montículo de piedras eran un monumento al tratado fronterizo entre los dos hombres, como testigo para las generaciones futuras. Cada hombre nombró el monumento como majano testigo en su idioma nativo. Permaneció como la frontera perpetua entre Israel y el reino de Aram (Siria), dos naciones a menudo en guerra.
45Entonces Jacob tomó una piedra, y levantóla por título.
46Y dijo Jacob á sus hermanos: Coged piedras. Y tomaron piedras é hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano.
47Y llamólo Labán Jegar Sahadutha: y lo llamó Jacob Galaad.
48Porque Labán dijo: Este majano es testigo hoy entre mí y entre ti; por eso fué llamado su nombre Galaad.
49Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre mí y entre ti, cuando nos apartáremos el uno del otro.
Labán añadió algunas estipulaciones para salvar las apariencias...
Labán añadió algunas estipulaciones para salvar las apariencias en el tratado, usando muchas palabras para ocultar su propia falta de confianza y retratar a Jacob como la parte poco ética. Incluso se atribuyó el mérito del monumento que Jacob había erigido (este monumento que he puesto, 31:51). Las mujeres y los niños estarían mucho más seguros y mejor cuidados con Jacob que nunca lo estuvieron con Labán.
50Si afligieres mis hijas, ó si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre mí y entre ti.
51Dijo más Labán á Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título, que he erigido entre mí y ti.
52Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra ti este majano, ni tú pasarás contra mí este majano ni este título, para mal.
53El Dios de Abraham, y el Dios de Nachôr juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre.
54Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó á sus hermanos á comer pan: y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte.
55Y levantóse Labán de mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y retrocedió y volvióse á su lugar.