La mayor prueba en la vida de Abraham...
La mayor prueba en la vida de Abraham llegó después de haber recibido al hijo prometido tras una larga espera. Había llegado a amar a Isaac y había disfrutado de su presencia durante varios años.
1Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
2Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, á quien amas, y vete á tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
3Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y á Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto, y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo.
4Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de lejos.
5Entonces dijo Abraham á sus mozos: Esperaos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos á vosotros.
6Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.
En respuesta a la pregunta de Isaac, Abraham...
En respuesta a la pregunta de Isaac, Abraham nuevamente mostró su fe en el Señor, diciendo que Dios proveerá, aunque no estaba seguro de cómo. Este tema es central en toda la narrativa.
7Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?
8Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
La intervención de Dios fue dramática e instructiva,...
La intervención de Dios fue dramática e instructiva, confirmando que nunca tuvo la intención de que Isaac fuera sacrificado. Dios luego dejó claro que el sacrificio de niños era una abominación para él (ver Lv 18:21; 20:1–5, Dt 18:10; 2 Re 16:2–3, Is 57:5, Jr 32:35). Dios quería que Abraham sacrificara su propia voluntad y la entregara a Dios, y cuando lo hizo, él intervino. Este pasaje establece un patrón para todos los adoradores sacrificiales. Al igual que Abraham, los verdaderos adoradores de Dios saben que todo pertenece a el, todo proviene de Dios y, por lo tanto, debe ser reconocido como posesión de Dios. Un verdadero adorador no retiene nada, sino que entrega obedientemente a Dios lo que él pide, confiando en que Dios proveerá para todas las necesidades, y luego descubre a través de la experiencia que Dios siempre lo hace.
9Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató á Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña.
10Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar á su hijo.
11Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
12Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único.
13Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero á sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero, y ofrecióle en holocausto en lugar de su hijo.
14Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
Después del evento, Dios nuevamente confirmó su pacto...
Después del evento, Dios nuevamente confirmó su pacto con Abraham (cp. 15:5, 18–21; 17:3–8). Sus descendientes serían numerosos como las estrellas en el cielo (cp. 26:4), como la arena en la orilla del mar (cp. 32:12), y como el polvo de la tierra (cp. 13:16; 28:14).
15Y llamó el ángel de Jehová á Abraham segunda vez desde el cielo,
16Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único;
17Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:
Abraham pasó la prueba de fe; a partir...
Abraham pasó la prueba de fe; a partir de este punto, su tarea fue transmitir las bendiciones del pacto a Isaac. Compró un terreno para sepultura (capítulo 23), consiguió una esposa para Isaac (capítulo 24) y distribuyó su propiedad (25:1–11).
18En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste á mi voz.
19Y tornóse Abraham á sus mozos, y levantáronse y se fueron juntos á Beer-seba; y habitó Abraham en Beer-seba.
Llegó un informe del oriente de que el...
Llegó un informe del oriente de que el hermano de Abraham, Nacor (ver 11:27–29), estaba prosperando. Los actores en la siguiente narración se presentan aquí.
20Y aconteció después de estas cosas, que fué dada nueva á Abraham, diciendo: He aquí que también Milca ha parido hijos á Nachôr tu hermano:
21A Huz su primogénito, y á Buz su hermano, y á Kemuel padre de Aram.
Betuel era el menor de los ocho hijos...
Betuel era el menor de los ocho hijos de Nacor con Milca; él era el padre de Rebeca, la futura esposa de Isaac (ver 24:15, 67). Rebeca seguiría a Sara como matriarca del clan (23:1–2).
22Y á Chêsed, y á Hazo, y á Pildas, y á Jidlaph, y á Bethuel.
23Y Bethuel engendró á Rebeca. Estos ocho parió Milca á Nachôr, hermano de Abraham.
24Y su concubina, que se llamaba Reúma, parió también á Teba, y á Gaham, y á Taas, y á Maachâ.