Estos versículos introducen el Pentateuco (Génesis—Deuteronomio) y enseñan...
- Estos versículos introducen el Pentateuco (Génesis—Deuteronomio) y enseñan a Israel que el mundo fue creado, ordenado y poblado por el único Dios verdadero y no por los dioses de las naciones circundantes.
- Dios bendijo tres cosas específicas: la vida animal (Génesis 1:22–25), la vida humana (Génesis 1:27) y el día de reposo (Génesis 2:3). Esta trilogía de bendiciones resalta el plan del Creador: la humanidad fue hecha a imagen de Dios para disfrutar de un dominio soberano sobre las criaturas de la tierra y participar en el descanso sabático de Dios.
1EN el principio crió Dios los cielos y la tierra.
2Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.
En los primeros tres días, Dios transformó el...
En los primeros tres días, Dios transformó el caos en un mundo habitable.
3Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz.
4Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas.
5Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día.
El relato de la creación describe la aparición...
El relato de la creación describe la aparición de las cosas desde una perspectiva humana. El cielo se ve como una cúpula brillante que actúa como un amortiguador entre dos acúmulos de agua (Job 37:18; Ezequiel 1:22). En el antiguo Cercano Oriente, el cosmos se entendía como un sistema de tres niveles, con la lluvia originándose en el nivel más externo (ver Génesis 7:11–12 y nota de estudio).
6Y dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7E hizo Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión: y fué así.
8Y llamó Dios á la expansión Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo.
Deja que las aguas... fluyan juntas: otras culturas...
Deja que las aguas... fluyan juntas: otras culturas antiguas veían el mar como una fuerza hostil. Génesis muestra a Dios como quien restringe aún más el caos (ver nota de estudio sobre 1:2) al prescribir límites específicos para el mar. El diluvio — un acto del juicio de Dios (Génesis 6:7) — deshizo estos límites y devolvió la tierra al caos (Génesis 7:1–24).
9Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así.
10Y llamó Dios á la seca Tierra, y á la reunión de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno.
11Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su simiente esté en él, sobre la tierra: y fué así.
12Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya simiente está en él, según su género: y vió Dios que era bueno.
13Y fué la tarde y la mañana el día tercero.
En los días 4–6, Dios llenó los dominios...
En los días 4–6, Dios llenó los dominios espaciales que se habían formado durante los días 1–3 (1:3–13).
14Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años;
15Y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fué así.
16E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche: hizo también las estrellas.
17Y púsolas Dios en la expansión de los cielos, para alumbrar sobre la tierra,
18Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno.
19Y fué la tarde y la mañana el día cuarto.
20Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21Y crió Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva que anda arrastrando, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie: y vió Dios que era bueno.
22Y Dios los bendijo diciendo: Fructificad y multiplicad, y henchid las aguas en los mares, y las aves se multipliquen en la tierra.
23Y fué la tarde y la mañana el día quinto.
24Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fué así.
25E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra según su especie: y vió Dios que era bueno.
26Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.
27Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.
28Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Estos versículos destacan la extensión (por toda la...
Estos versículos destacan la extensión (por toda la tierra) y la variedad (toda planta que da semilla... todos los árboles frutales) de la provisión de Dios para los humanos, los animales y las aves.
29Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer.
30Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así.
31Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto.