Gálatas 5RV09

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1ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.

Los judaizantes eran un grupo que creían en...

Los judaizantes eran un grupo que creían en seguir la ley de Moisés. Enseñaban que cumplir la ley ganaría el favor de Dios (comparar Hc 15:1). Sin embargo, este enfoque en realidad conduce a la separación de Dios. La verdadera justicia llega a aquellos que viven en Jesucristo por el poder del Espíritu Santo.

2He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada.

3Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado á hacer toda la ley.

4Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

5Porque nosotros por el Espíritu esperamos la esperanza de la justicia por la fe.

6Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.

7Vosotros corríais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer á la verdad?

8Esta persuasión no es de aquel que os llama.

9Un poco de levadura leuda toda la masa.

10Yo confío de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas el que os inquieta, llevará el juicio, quienquiera que él sea.

11Y yo, hermanos, si aun predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? pues que quitado es el escándalo de la cruz.

12Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan.

Pablo explica que la justificación (estar en una...

Pablo explica que la justificación (estar en una relación correcta con Dios) se obtiene solo por la fe. Luego pregunta: "si no seguimos la ley, ¿qué guía nuestro comportamiento?" Y luego responde que el Espíritu Santo proporciona justicia. Los judaizantes (cristianos judíos que creían en seguir las leyes judías tradicionales) probablemente advertían que el mensaje de libertad de Pablo podría llevar a los creyentes a un fracaso moral (5:1). Pablo argumenta que la libertad no es una excusa para pecar porque el amor guía a los cristianos. Debemos usar nuestra libertad para servirnos unos a otros con amor (ver también 2:20, 2 Co 5:14–15).

13Porque vosotros, hermanos, a libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.

14Porque toda la ley en aquesta sola palabra se cumple: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

15Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.

Una fe sin leyes no provocará una ruina...

Una fe sin leyes no provocará una ruina moral. El Espíritu Santo guía a las personas, transformando sus corazones para seguir la voluntad de Dios y evitar el pecado (ver Jr 31:33, Hb 8:10).

16Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.

17Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisieres.

18Mas si sois guiados del Espíritu, no estáis bajo la ley.

Estas dos listas comparan la vida controlada por...

Estas dos listas comparan la vida controlada por deseos pecaminosos (5:1921) con la vida guiada por el Espíritu Santo (5:2226). Vivir guiado por el espíritu implica seguir un estándar moral más elevado del que la ley puede proporcionar.

19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución,

20Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

21Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes á éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,

23Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.

24Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias.

25Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.

26No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.