Éxodo 5RV09

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El faraón no solo rechazó la petición de...

El faraón no solo rechazó la petición de Moisés de liberar a los esclavos hebreos, sino que también tomó represalias haciendo su trabajo más difícil. La llegada del libertador en realidad había empeorado la situación.

1DESPUÉS entraron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de Israel, dice así: Deja ir á mi pueblo á celebrarme xiesta en el desierto.

2Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir á Israel? Yo no conozco á Jehová, ni tampoco dejaré ir á Israel.

3Y ellos dijeron: El Dios de los Hebreos nos ha encontrado: iremos, pues, ahora camino de tres días por el desierto, y sacrificaremos á Jehová nuestro Dios; porque no venga sobre nosotros con pestilencia ó con espada.

Evidentemente, la gente estaba anticipando su prometida libertad...

Evidentemente, la gente estaba anticipando su prometida libertad y había dejado de trabajar.

4Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por qué hacéis cesar al pueblo de su obra? idos á vuestros cargos.

5Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus cargos.

El faraón hizo el trabajo más duro en...

El faraón hizo el trabajo más duro en represalia por su insubordinación; también creía que tenían demasiado tiempo libre (5:8). No podía concebir un dios que se revelara fuera del sistema de culto real establecido, así que la única explicación que podía imaginar para sus extrañas ideas religiosas era que las habían inventado ellos mismos, cuando deberían haber estado trabajando (ver también 5:17).

6Y mandó Faraón aquel mismo día á los cuadrilleros del pueblo que le tenían á su cargo, y á sus gobernadores, diciendo:

7De aquí adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como ayer y antes de ayer; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja:

8Y habéis de ponerles la tarea del ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, y por eso levantan la voz diciendo: Vamos y sacrificaremos á nuestro Dios.

9Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan á palabras de mentira.

10Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus gobernadores, hablaron al pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja.

11Id vosotros, y recoged paja donde la hallareis; que nada se disminuirá de vuestra tarea.

12Entonces el pueblo se derramó por toda la tierra de Egipto á coger rastrojo en lugar de paja.

13Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea del día en su día, como cuando se os daba paja.

14Y azotaban á los capataces de los hijos de Israel, que los cuadrilleros de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por qué no habéis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes?

15Y los capataces de los hijos de Israel vinieron á Faraón, y se quejaron á él, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos?

16No se da paja á tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo. Y he aquí tus siervos son azotados, y tu pueblo cae en falta.

17Y él respondió: Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso decís: Vamos y sacrifiquemos á Jehová.

18Id pues ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis de dar la tarea del ladrillo.

19Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en aflicción, habiéndoseles dicho: No se disminuirá nada de vuestro ladrillo, de la tarea de cada día.

20Y encontrando á Moisés y á Aarón, que estaban á la vista de ellos cuando salían de Faraón,

21Dijéronles: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue; pues habéis hecho heder nuestro olor delante de Faraón y de sus siervos, dándoles el cuchillo en las manos para que nos maten.

Este fue el punto crítico. Después del estallido...

Este fue el punto crítico. Después del estallido inicial de entusiasmo (4:29–31), la oferta de rescate no produjo más que escepticismo, hostilidad y una opresión peor que antes. Moisés, el libertador, se redujo a la duda.

22Entonces Moisés se volvió á Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges á este pueblo? ¿para qué me enviaste?

23Porque desde que yo vine á Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido á este pueblo; y tú tampoco has librado á tu pueblo.