La tercera protesta de Moisés fue que carecía...
La tercera protesta de Moisés fue que carecía de poder. Dios respondió con una demostración muy convincente de poder divino mediante la creación instantánea de una serpiente y de una enfermedad severa de la piel.
1ENTONCES Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.
2Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.
3Y él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y tornóse una culebra: y Moisés huía de ella.
4Entonces dijo Jehová á Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y tomóla, y tornóse vara en su mano.
5Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob.
6Y díjole más Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y como la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve.
7Y dijo: Vuelve á meter tu mano en tu seno: y él volvió á meter su mano en su seno; y volviéndola á sacar del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.
8Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren á la voz de la primera señal, creerán á la voz de la postrera.
9Y si aún no creyeren á estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río, y derrámalas en tierra; y volverse han aquellas aguas que tomarás del río, se volverán sangre en la tierra.
La cuarta y última protesta de Moisés fue...
La cuarta y última protesta de Moisés fue que no podía hablar con eficacia. Moisés aparentemente estaba buscando excusas para escapar de esta tarea peligrosa y desagradable, y Dios se estaba enojando por la negativa de Moisés a aceptar la verdad. El resultado no dependía de la habilidad de Moisés, sino de su disposición a permitir que el poder de Dios operara a través de él.
10Entonces dijo Moisés á Jehová: ¡Ay Señor! yo no soy hombre de palabras de ayer ni de anteayer, ni aun desde que tú hablas á tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.
11Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la boca al hombre? ¿ó quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿no soy yo Jehová?
12Ahora pues, ve, que yo seré en tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.
13Y él dijo: ¡Ay Señor! envía por mano del que has de enviar.
Dios no permitiría que Moisés evadiera la responsabilidad,...
Dios no permitiría que Moisés evadiera la responsabilidad, pero acomodaría la preocupación de Moisés permitiendo que su hermano Aarón se convirtiera en el portavoz de Moisés (14:16). A medida que se desarrolla la narrativa, el texto registra cada vez menos ocasiones en las que Aarón sirve en esta capacidad. El problema de habla de Moisés quizás no era tan serio como él lo hacía parecer, o el problema comenzó a disiparse a medida que aumentaba su experiencia.
14Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo á tu hermano Aarón, Levita, y que él hablará? Y aun he aquí que él te saldrá á recibir, y en viéndote, se alegrara en su corazón.
15Tú hablarás á él, y pondrás en su boca las palabras, y yo seré en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.
16Y él hablará por ti al pueblo; y él te será á ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.
17Y tomarás esta vara en tu mano, con la cual harás las señales.
18Así se fué Moisés, y volviendo á su suegro Jethro, díjole: Iré ahora, y volveré á mis hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y Jethro dijo á Moisés: Ve en paz.
19Dijo también Jehová á Moisés en Madián: Ve, y vuélvete á Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.
20Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y púsolos sobre un asno, y volvióse á tierra de Egipto: tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.
Estos versículos resumen los eventos de los próximos...
Estos versículos resumen los eventos de los próximos capítulos, comenzando con la solicitud de dejar ir al pueblo para que pudieran adorar a Dios (5:3); y concluyendo con la plaga final, la muerte de los primogénitos (11:4–6). Dios estaba preparando al rescatador para la difícil tarea que tenía por delante (ver 11:9).
21Y dijo Jehová á Moisés: Cuando hubiereis vuelto á Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano: yo empero endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
22Y dirás á Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.
23Ya te he dicho que dejes ir á mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aquí yo voy a matar á tu hijo, tu primogénito.
Éxodo 4:24–26. Este incidente está envuelto en misterio....
Éxodo 4:24–26.
Este incidente está envuelto en misterio. Que Séfora respondiera de inmediato y circuncidara a su hijo sugiere que ella y Moisés habían discutido previamente la posibilidad de hacerlo y habían decidido que no era necesario. ¿Por qué tener un hijo incircunciso llevaría a Dios a matar al salvador que había preparado y llamado cuidadosamente? Tal vez si Moisés hubiera llegado a Egipto afirmando representar al Dios de los antepasados de los israelitas y, sin embargo, no hubiera hecho la única cosa que Dios había ordenado a sus seguidores hasta ese momento (Gen 17:10), entonces el pueblo se habría sentido menos inclinado a seguir a Dios de una forma radicalmente exclusiva.
24Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al encuentro Jehová, y quiso matarlo.
25Entonces Séphora cogió un afilado pedernal, y cortó el prepucio de su hijo, y echólo á sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.
26Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, á causa de la circuncisión.
27Y Jehová dijo á Aarón: Ve á recibir á Moisés al desierto. Y él fué, y encontrólo en el monte de Dios, y besóle.
28Entonces contó Moisés á Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado.
En esta sección, el Señor ofreció rescatar a...
En esta sección, el Señor ofreció rescatar a los israelitas. Al principio, el pueblo dio una respuesta favorable, pero al final enfrentó una crisis de fe.
29Y fueron Moisés y Aarón, y juntaron todos los ancianos de los hijos de Israel:
30Y habló Aarón todas las palabras que Jehová había dicho á Moisés, é hizo las señales delante de los ojos del pueblo.
31Y el pueblo creyó: y oyendo que Jehová había visitado los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, inclináronse y adoraron.