Éxodo 21RV09

En este capítulo 22 términos
La esclavitud era un hecho de la vida...

La esclavitud era un hecho de la vida en el mundo antiguo. En algunos casos, era el único recurso para aquellos que estaban en la indigencia. En gran parte del mundo antiguo, las personas que eran esclavas sentían que los dioses los habían abandonado. Pero el Señor se preocupa por aquellos que están en esta condición desamparada, por lo que su pueblo del pacto debe preocuparse también. En última instancia, la revelación de que Jesucristo había muerto por todas las personas en todas partes haría que la práctica de la esclavitud fuera insostenible (Gal 3:28).

Los enunciados de los textos legales del antiguo...

Los enunciados de los textos legales del antiguo Cercano Oriente solían estar redactados en un formato condicional, a menudo conocido como "caso". Este formato comienza con una situación hipotética introducida por la palabra "si". Y continúa con lo que se debe hacer en tal caso y se introduce "entonces". Aunque algunos casos están agrupados en categorías en estos capítulos, hay poco intento de separar las leyes personales, civiles o ceremoniales entre sí. Para Dios, la vida no está compartimentada. Toda la vida se vive en relación con Dios, por lo que todo tipo de comportamiento indica si estamos en sumisión amorosa o en desafío a él.

Los términos del pacto ahora se amplían. La...

Los términos del pacto ahora se amplían. La sección inicial (21:1–23:19) ofrece ejemplos específicos de los principios generales establecidos en 20:3–17. Los compromisos a los que Dios se obligó si los israelitas cumplían su parte del pacto se mencionan en 23:20–33, al igual que las bendiciones de la obediencia.

1Y ESTOS son los derechos que les propondrás.

2Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá horro de balde.

3Si entró solo, solo saldrá: si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él.

El amo no estaba obligado a proporcionar al...

El amo no estaba obligado a proporcionar al esclavo una esposa que luego sería liberada con él. El esclavo en tal situación tenía que abandonar la familia que había comenzado mientras era esclavo o convertirse en un esclavo permanente.

4Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos ó hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.

5Y si el siervo dijere: Yo amo á mi señor, á mi mujer y á mis hijos, no saldré libre:

6Entonces su amo lo hará llegar á los jueces, y harále llegar á la puerta ó al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre.

Una esclava era tratada de manera diferente a...

Una esclava era tratada de manera diferente a un esclavo, posiblemente porque se entendía que había sido vendida para convertirse en concubina. Para una mujer así, ser liberada después de siete años no sería justo. Tendría que regresar a su padre (quien claramente no la quería, ya que la había vendido anteriormente), casarse (una perspectiva poco probable para una ex concubina) o convertirse en prostituta. Por lo tanto, era mejor para ella permanecer en el hogar de su amo. Presumiblemente, si un hombre compraba a una niña para ser la esposa de su hijo (21:9), se entendía que el precio de compra no era realmente comprarla, sino que era el equivalente a un precio de novia. Típicamente, un joven que deseaba casarse con una chica tenía que darle a su padre un regalo de algún tipo, ya sea dinero o un obsequio en especie (ver 22:16, Gn 24:53). Una mujer por la que se había pagado un precio de novia no era una esclava.

7Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldra como suelen salir los siervos.

8Si no agradare á su señor, por lo cual no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la podrá vender á pueblo extraño cuando la desechare.

9Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas.

10Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el débito conyugal.

11Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero.

Los crímenes de asesinato, secuestro y deshonrar a...

Los crímenes de asesinato, secuestro y deshonrar a los padres merecían la pena de muerte. Un asesino pierde su propia vida, y la vida humana es tan preciosa que incluso una muerte accidental no puede pasarse por alto. El lugar de refugio (ver Nm 35:6–28) era un lugar donde un asesino accidental podía ir para que la familia del fallecido no pudiera tomar venganza (ver notas de estudio sobre Nm 35:6–34).

12El que hiriere á alguno, haciéndole así morir, él morirá.

13Mas el que no armó asechanzas, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré lugar al cual ha de huir.

14Además, si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera.

15Y el que hiriere á su padre ó á su madre, morirá.

16Asimismo el que robare una persona, y la vendiere, ó se hallare en sus manos, morirá.

17Igualmente el que maldijere á su padre ó á su madre, morirá.

Estas leyes regulaban la compensación por lesiones que...

Estas leyes regulaban la compensación por lesiones que no llevaban a la muerte.

18Además, si algunos riñeren, y alguno hiriere á su prójimo con piedra ó con el puño, y no muriere, pero cayere en cama;

19Si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces será el que le hirió absuelto: solamente le satisfará lo que estuvo parado, y hará que le curen.

20Y si alguno hiriere á su siervo ó á su sierva con palo, y muriere bajo de su mano, será castigado:

21Mas si durare por un día ó dos, no será castigado, porque su dinero es.

" y ésta abortare": Parece que si el...

"y ésta abortare": Parece que si el nacimiento de un niño fue causado prematuramente y el niño murió (es decir, hubo más lesiones), se debía aplicar la pena por asesinato. La ley de represalias (la lex talionis) exigía una pena que coincidiera con la lesión infligida a una víctima. Pero esta ley también servía para limitar el castigo para que no fuera más severo que la lesión original. Cf. Mt 5:38–39.

22Si algunos riñeren, é hiriesen á mujer preñada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, será penado conforme á lo que le impusiere el marido de la mujer y juzgaren los árbitros.

23Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,

24Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,

25Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

26Y cuando alguno hiriere el ojo de su siervo, ó el ojo de su sierva, y lo entortare, darále libertad por razón de su ojo.

27Y si sacare el diente de su siervo, ó el diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre.

Si un animal causaba la muerte de una...

Si un animal causaba la muerte de una persona y se juzgaba que el dueño había sido negligente, los familiares del fallecido podían exigir la pena de muerte tanto para el animal como para su dueño. Sin embargo, esa pena no era obligatoria, y los familiares podían optar por aceptar una compensación (21:30).

28Si un buey acorneare hombre ó mujer, y de resultas muriere, el buey será apedreado, y no se comerá su carne; mas el dueño del buey será absuelto.

29Pero si el buey era acorneador desde ayer y antes de ayer, y á su dueño le fué hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre ó mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño.

30Si le fuere impuesto rescate, entonces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto.

31Haya acorneado hijo, ó haya acorneado hija, conforme á este juicio se hará con él.

32Si el buey acorneare siervo ó sierva, pagará treinta siclos de plata su señor, y el buey será apedreado.

En casos que involucraban pérdida de propiedad, la...

En casos que involucraban pérdida de propiedad, la persona responsable tenía que pagar una compensación igual al valor de lo que se había perdido. Si la persona había robado la propiedad, la compensación se multiplicaba (22:1, 4, 7). Donde había una cuestión de responsabilidad, las partes debían presentarse ante Dios para adjudicación (22:8). No se informa el medio por el cual se llegaba a la decisión judicial.

33Y si alguno abriere hoyo, ó cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey ó asno,

34El dueño de la cisterna pagará el dinero, resarciendo á su dueño, y lo que fué muerto será suyo.

35Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo, y éste muriere, entonces venderán el buey vivo, y partirán el dinero de él, y también partirán el muerto.

36Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y antes de ayer, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el muerto será suyo.