Los estudiosos creen que esta canción de rescate...
Los estudiosos creen que esta canción de rescate es uno de los ejemplos más antiguos preservados del idioma hebreo, lo que atestigua su importancia en el pensamiento y la fe de Israel. Está dividida en tres estrofas: 15:1–5, 6–12, 13–18. La primera estrofa se regocija en el rescate personal del Señor a Moisés y su pueblo (nótese la recurrencia de los pronombres en primera persona). La segunda exalta el gran contraste entre el Señor y los egipcios. La tercera estrofa reflexiona sobre lo que estos eventos significarían para el futuro.
La salvación y el rescate de Dios tenían...
La salvación y el rescate de Dios tenían implicaciones para la fe personal.
1ENTONCES cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico á Jehová, y dijeron: Cantaré yo á Jehová, porque se ha magnificado grandemente, Echando en la mar al caballo y al que en él subía.
2Jehová es mi fortaleza, y mi canción, Y hame sido por salud: Este es mi Dios, y á éste engrandeceré; Dios de mi padre, y á éste ensalzaré.
3Jehová, varón de guerra; Jehová es su nombre.
4Los carros de Faraón y á su ejército echó en la mar; Y sus escogidos príncipes fueron hundidos en el mar Bermejo.
5Los abismos los cubrieron; Como piedra descendieron á los profundos.
El tono personal continúa cuando el Señor es...
El tono personal continúa cuando el Señor es referido como tú y se contrasta dramáticamente con ellos (15:7). Todo lo que el enemigo pretendía (15:9) fue reducido a nada (15:10) ante el poderoso poder de Dios.
6Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en fortaleza; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.
7Y con la grandeza de tu poder has trastornado á los que se levantaron contra ti: Enviaste tu furor; los tragó como á hojarasca.
8Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; Paráronse las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio de la mar.
En comparación con los planes del Creador, todos...
En comparación con los planes del Creador, todos los planes hasta de los humanos más poderosos no son nada (ver Sal 2:2–5). Son como polvo que puede ser soplado con un solo aliento suyo (ver Is 40:15–17).
9El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; Mi alma se henchirá de ellos; Sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano.
10Soplaste con tu viento, cubriólos la mar: Hundiéronse como plomo en las impetuosas aguas.
11¿Quién como tú, Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en loores, hacedor de maravillas?
12Extendiste tu diestra; La tierra los tragó.
Las personas que Dios ha redimido tienen confianza...
Las personas que Dios ha redimido tienen confianza en el futuro. A la luz de lo que el Señor había hecho al rescatar a Israel de sus enemigos, no había duda de que podría cumplir su promesa de llevarlos con seguridad a la Tierra Prometida.
13Condujiste en tu misericordia á este pueblo, al cual salvaste; Llevástelo con tu fortaleza a la habitación de tu santuario.
Filistea, Edom, Moab, y Canaán son los cuatro...
Filistea, Edom, Moab, y Canaán son los cuatro pueblos que más sentirían la mano del juicio de Dios al desposeerlos para dar la tierra al pueblo de Israel. Lo que Dios había hecho a Egipto habría sido noticia común en esa parte del mundo (ver el informe de Rahab en Josué 2:9–11, donde se utiliza la misma imagen que en Éxodo 15:15, para desvanecerse).
14Oiránlo los pueblos, y temblarán; Apoderarse ha dolor de los moradores de Palestina.
15Entonces los príncipes de Edom se turbarán; A los robustos de Moab los ocupará temblor; Abatirse han todos los moradores de Canaán.
16Caiga sobre ellos temblor y espanto; A la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, Hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste.
17Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, En el lugar de tu morada, que tú has aparejado, oh Jehová; En el santuario del Señor, que han afirmado tus manos.
18Jehová reinará por los siglos de los siglos.
Miriam dirigió a las mujeres en alabanza. En...
Miriam dirigió a las mujeres en alabanza. En muchas sociedades antiguas, los hombres y las mujeres realizaban ceremonias por separado. Las mujeres tenían roles especiales en la alabanza ritual y el lamento.
19Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de á caballo en la mar, y Jehová volvió á traer las aguas de la mar sobre ellos; mas los hijos de Israel fueron en seco por medio de la mar.
20Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas;
21Y María les respondía: Cantad á Jehová; porque en extremo se ha engrandecido, Echando en la mar al caballo, y al que en él subía.
En el viaje desde el mar hasta el...
En el viaje desde el mar hasta el Sinaí, Dios continuó su cuidado providencial por las necesidades del pueblo. En los eventos de rescate, principalmente reveló su poder. Aquí reveló que se preocupa por las necesidades básicas de su pueblo.
Primero en Mara y luego en Elim, Dios...
- Primero en Mara y luego en Elim, Dios proporcionó agua para el pueblo.
- La ubicación exacta del desierto de Shur (15:22) es desconocida.
22E hizo Moisés que partiese Israel del mar Bermejo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.
23Y llegaron á Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.
24Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?
25Y Moisés clamó á Jehová; y Jehová le mostró un árbol, el cual metídolo que hubo dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dió estatutos y ordenanzas, y allí los probó;
26Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído á sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador.
27Y llegaron á Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmas; y asentaron allí junto á las aguas.