Los profetas y maestros de la iglesia en...
Los profetas y maestros de la iglesia en Antioquía pasaron un tiempo significativo en adoración y oración, buscando fervientemente la voluntad del Señor mientras ayunaban y se abrían a la dirección divina. Mientras oraban, el Espíritu Santo les habló, y apartaron a Bernabé y a Saulo en claro reconocimiento del llamado de Dios para que llevaran a cabo una obra especial en su nombre. El viaje interior de los creyentes en oración y escucha a Dios se refleja en su viaje exterior en servicio, evangelismo y poderosas obras de sanación y salvación.
1HABÍA entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y doctores: Bernabé, y Simón el que se llamaba Niger, y Lucio Cireneo, y Manahén, que había sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.
2Ministrando pues éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme á Bernabé y á Saulo para la obra para la cual los he llamado.
3Entonces habiendo ayunado y orado, y puesto las manos encima de ellos, despidiéronlos.
4Y ellos, enviados así por el Espíritu Santo, descendieron á Seleucia: y de allí navegaron á Cipro.
5Y llegados á Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los Judíos: y tenían también a Juan en el ministerio.
En Pafos hubo una lucha de poder con...
En Pafos hubo una lucha de poder con un falso profeta, con el resultado de que el poder de Dios se manifestó y el gobernador romano se convirtió en creyente.
6Y habiendo atravesado toda la isla hasta Papho, hallaron un hombre mago, falso profeta, Judío, llamado Barjesús;
El gobernador, Sergio Paulo, que era un hombre...
El gobernador, Sergio Paulo, que era un hombre inteligente, se sintió atraído por la enseñanza de Bernabé y Saulo. Pero Elimas (el nombre grecorromano del mago) reconoció un desafío a su poder y se opuso firmemente al mensaje de Bernabé y Saulo.
7El cual estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando á Bernabé y á Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.
8Mas les resistía Elimas el encantador (que así se interpreta su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.
9Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, poniendo en él los ojos,
Pablo, quien se convirtió en el principal portavoz,...
Pablo, quien se convirtió en el principal portavoz, reprendió las afirmaciones fraudulentas del mago, expuso su engaño y pronunció un juicio divino (cp. 8:20–24). El mago quedó instantáneamente ciego, una condición que duró algún tiempo, dando una fuerte demostración de la veracidad y superioridad del mensaje apostólico sobre las afirmaciones falsas del mago.
10Dijo: Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?
11Ahora pues, he aquí la mano del Señor es contra ti, y serás ciego, que no veas el sol por tiempo. Y luego cayeron en él obscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quién le condujese por la mano.
12Entonces el procónsul, viendo lo que había sido hecho, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.
Desembarcaron en el puerto de Perge. Desde aquí,...
- Desembarcaron en el puerto de Perge. Desde aquí, se abrían las carreteras principales hacia el interior más allá de los montes Tauro.
- En este punto, Juan Marcos dejó el equipo por razones que no se mencionan (ver nota de estudio sobre 15:36–41). Posiblemente estaba descontento porque las buenas nuevas se estaban moviendo hacia tierras gentiles; posiblemente tenía nostalgia o de alguna manera no podía continuar este viaje difícil. Cualquiera que fuera la razón, regresó a los entornos judíos más familiares y cómodos de Jerusalén.
13Y partidos de Papho, Pablo y sus compañeros arribaron á Perge de Pamphylia: entonces 13.13 Juan, apartándose de ellos, se volvió a Jerusalem.
14Y ellos pasando de Perge, llegaron á Antioquía de Pisidia, y entrando en la sinagoga un día de sábado, sentáronse.
15Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los príncipes de la sinagoga enviaron á ellos, diciendo: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.
Pablo aceptó la invitación, hizo un gesto para...
Pablo aceptó la invitación, hizo un gesto para silenciar a su audiencia (cp. 19:33; 21:40), y comenzó una proclamación directa de la buena nueva. Este es el primer gran discurso de Pablo en Hechos, y proporciona un modelo de su predicación a una audiencia judía (ver 22:1–21).
16Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dice: Varones Israelitas, y los que teméis á Dios, oid:
Para establecer un terreno común, Pablo trazó la...
Para establecer un terreno común, Pablo trazó la historia judía desde el Éxodo en adelante, destacando la poderosa liberación de los judíos de la esclavitud egipcia, la ocupación providencial de su herencia en Canaán, el establecimiento de la monarquía, la destitución de Saúl, y el lugar especial de David.
17El Dios del pueblo de Israel escogió á nuestros padres, y ensalzó al pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.
18Y por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto;
19Y destruyendo siete naciones en la tierra de Canaán, les repartió por suerte la tierra de ellas.
20Y después, como por cuatrocientos y cincuenta años, dió les jueces hasta el profeta Samuel.
21Y entonces demandaron rey; y les dió Dios á Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.
22Y quitado aquél, levantóles por rey á David, al que dió también testimonio, diciendo: He hallado á David, hijo de Jessé, varón conforme á mi corazón, el cual hará todo lo que yo quiero.
Pablo aquí pasó al tema de su mensaje:...
Pablo aquí pasó al tema de su mensaje: Jesús, uno de los descendientes de David, era el Salvador prometido por Dios para Israel. El camino del Mesías había sido preparado por Juan el Bautista, quien insistió en que Israel necesitaba arrepentirse... y volverse a Dios y ser bautizado. Juan era un siervo humilde que simplemente despejó el camino para aquel cuya venida anunció.
23De la simiente de éste, Dios, conforme á la promesa, levantó á Jesús por Salvador á Israel;
24Predicando Juan delante de la faz de su venida el bautismo de arrepentimiento á todo el pueblo de Israel.
25Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo él; mas he aquí, viene tras mí uno, cuyo calzado de los pies no soy digno de desatar.
Pablo revisó el vergonzoso trato que Jesús había...
Pablo revisó el vergonzoso trato que Jesús había recibido, que involucraba una condena y muerte injustas. Pero Dios resucitó a Jesús de entre los muertos, como lo atestiguan los testigos. Este mensaje ofrece buenas noticias, ya que a través de Jesús los pecadores pueden experimentar el perdón de los pecados. Pero este mensaje debe ser recibido con fe, o se producirán consecuencias terribles.
26Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros temen á Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salud.
27Porque los que habitaban en Jerusalem, y sus príncipes, no conociendo á éste, y las voces de los profetas que se leen todos los sábados, condenándo les, las cumplieron.
28Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen.
29Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro.
30Mas Dios le levantó de los muertos.
31Y él fué visto por muchos días de los que habían subido juntamente con él de Galilea á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo.
32Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa que fué hecha á los padres,
33La cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á nosotros, resucitando á Jesús: como también en el salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.
34Y que le levantó de los muertos para nunca más volver á corrupción, así lo dijo: Os daré las misericordias fieles de David.
35Por eso dice también en otro lugar: No permitirás que tu Santo vea corrupción.
36Porque á la verdad David, habiendo servido en su edad á la voluntad de Dios, durmió, y fué juntado con sus padres, y vió corrupción.
37Mas aquel que Dios levantó, no vió corrupción.
Pablo pidió que creyeran en el mensaje sobre...
Pablo pidió que creyeran en el mensaje sobre Jesús, a través de quien hay perdón por sus pecados.
38Séaos pues notorio, varones hermanos, que por éste os es anunciada remisión de pecados;
39Y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en éste es justificado todo aquel que creyere.
Pablo concluyó su mensaje con una fuerte advertencia...
Pablo concluyó su mensaje con una fuerte advertencia (cp. Heb 2:3). La buena nueva no debe ser ignorada, descuidada o rechazada, o se producirán consecuencias aterradoras.
40Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas;
41Mirad, oh menospreciadores, y entonteceos, y desvaneceos; Porque yo obro una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la contare.
El mensaje despertó interés entre la gente, y...
El mensaje despertó interés entre la gente, y muchos de ellos se convirtieron.
42Y saliendo ellos de la sinagoga de los Judíos, los Gentiles les rogaron que el sábado siguiente les hablasen estas palabras.
43Y despedida la congregación, muchos de los Judíos y de los religiosos prosélitos siguieron á Pablo y á Bernabé; los cuales hablándoles, les persuadían que permaneciesen en la gracia de Dios.
La emoción causada por la predicación de los...
La emoción causada por la predicación de los apóstoles llevó a una gran asistencia la semana siguiente. Esta respuesta provocó los celos de algunos de los judíos (cp. 4:1–2; 5:17), cuya capacidad para ganar conversos al judaísmo (13:43) estaba siendo eclipsada por el ministerio de Pablo. Atacaron verbalmente a Pablo y su ministerio (cp. 6:8–12; 18:6; 19:9; Mt 23:13). Pablo enfrentó esta hostilidad con una declaración audaz de que estos judíos habían tenido su oportunidad de escuchar la palabra de Dios, y que, dado que la habían rechazado, la oferta de salvación ahora se daría a los gentiles (cp. Hch 10:34–35), de acuerdo con el mandato del Señor en las Escrituras. Los gentiles locales recibieron con agrado las buenas nuevas y muchos respondieron a ellas, por lo que el mensaje del Señor se difundió por toda esa región.
44Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad á oir la palabra de Dios.
45Mas los Judíos, visto el gentío, llenáronse de celo, y se oponían á lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.
46Entonces Pablo y Bernabé, usando de libertad, dijeron: A vosotros á la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios; mas pues que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos á los Gentiles.
47Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los Gentiles, Para que seas salud hasta lo postrero de la tierra.
48Y los Gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del Señor: y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.
49Y la palabra del Señor era sembrada por toda aquella provincia.
La oposición judía una vez más obligó a...
La oposición judía una vez más obligó a Pablo y Bernabé... a salir de la ciudad. Sacudieron el polvo de sus pies como señal de rechazo, como Jesús había enseñado a sus discípulos (ver Mt 10:14–15, Marcos 6:11–12, Lucas 9:5–6; 10:10–11). Ese lugar fue entonces tratado como territorio pagano, y a otras personas se les dio acceso al mensaje de nueva vida en Cristo.
50Mas los Judíos concitaron mujeres pías y honestas, y á los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus términos.
51Ellos entonces sacudiendo en ellos el polvo de sus pies, vinieron á Iconio.
52Y los discípulos estaban llenos de gozo, y del Espíritu Santo.