2 Samuel 22RV09

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Aunque esta oración de acción de gracias (también...

Aunque esta oración de acción de gracias (también registrada en Sal 18) se sitúa cerca del final de la historia de David, probablemente David la ofreció a Dios mucho antes en su vida. Esta oración y la de Anna (1 Sam 2:1–10) juntas enmarcan el libro de Samuel con un inclusio (marcos literarios). Anna fue salvada de la esterilidad; David fue salvado de sus enemigos. La ubicación de este himno también establece un paralelo con Moisés. Las historias de Moisés y David concluyen con una canción o himno que brinda gran alabanza a Dios (ver también Dt 31:30–32:43). Ambos destacan a Dios como una “Roca” (Dt 32:4,15,18,30,31; 2 Sam 22:2,3,32,47). Ambos son seguidos por piezas poéticas adicionales y más cortas: la bendición final de Moisés a las tribus israelitas (Dt 33) y las últimas palabras de David (2 Sam 23:1–7).

1Y HABLÓ David á Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl.

2Y dijo: Jehová es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador;

3Dios de mi roca, en él confiaré: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librarás de violencia.

4Invocaré á Jehová, digno de ser loado. Y seré salvo de mis enemigos.

5Cuando me cercaron ondas de muerte, Y arroyos de iniquidad me asombraron,

6Me rodearon los dolores del infierno, Y me tomaron descuidado lazos de muerte.

7Tuve angustia, invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: Y él oyó mi voz desde su templo; Llegó mi clamor á sus oídos.

David relata vívidamente cómo Dios lo escuchó (22:7)....

David relata vívidamente cómo Dios lo escuchó (22:7). Describe el rescate de Dios como una teofanía (manifestación de la presencia de Dios; ver notas de estudio en Éxodo 19:16–25, Deuteronomio 1:33), que evoca la manifestación de Dios en el Sinaí (Éxodo 19:16–20; cp. Jueces 5:4–5).

8La tierra se removió, y tembló; Los fundamentos de los cielos fueron movidos, Y se estremecieron, porque él se airó.

9Subió humo de sus narices, Y de su boca fuego consumidor, Por el cual se encendieron carbones.

10Y abajo los cielos, y descendió: Una oscuridad debajo de sus pies.

11Subió sobre el querubín, y voló: Aparecióse sobre las alas del viento.

12Puso tinieblas alrededor de sí á modo de pabellones; Aguas negras y espesas nubes.

13Del resplandor de su presencia Se encendieron ascuas ardientes.

14Jehová tronó desde los cielos, Y el Altísimo dió su voz;

15Arrojó saetas, y desbaratólos; Relampagueó, y consumiólos.

16Entonces aparecieron los manantiales de la mar, Y los fundamentos del mundo fueron descubiertos, A la reprensión de Jehová, Al resoplido del aliento de su nariz.

17Extendió su mano de lo alto, y arrebatóme, Y sacóme de copiosas aguas.

18Libróme de fuertes enemigos, De aquellos que me aborrecían, los cuales eran más fuertes que yo.

19Asaltáronme en el día de mi calamidad; Mas Jehová fué mi sostén.

20Sacóme á anchura; Libróme, porque puso su voluntad en mí.

El rescate divino y el éxito de David...

El rescate divino y el éxito de David estaban relacionados con su caminar obediente con Dios. Dios honra a aquellos que ordenan sus vidas de una manera que le agrada (ver también Lv 26:1–13, Dt 28:1–14, Sal 1).

21Remuneróme Jehová conforme á mi justicia: Y conforme á la limpieza de mis manos, me dió la paga.

David compuso estas palabras mucho antes (22:1), antes...

David compuso estas palabras mucho antes (22:1), antes de su pecado con Bath-sheba. Aun así, su afirmación de ser irreprochable no debe interpretarse como una declaración de perfección. David simplemente estaba indicando que había mantenido el pacto y seguido la ley de Dios.

22Porque yo guardé los caminos de Jehová; Y no me aparté impíamente de mi Dios.

23Porque delante de mí tengo todas sus ordenanzas; Y atento a sus fueros, no me retiraré de ellos.

24Y fuí íntegro para con él, Y guardéme de mi iniquidad.

25Remuneróme por tanto Jehová conforme á mi justicia, Y conforme á mi limpieza delante de sus ojos.

26Con el bueno eres benigno, Y con el íntegro te muestras íntegro;

27Limpio eres para con el limpio, Mas con el perverso eres rígido.

28Y tú salvas al pueblo humilde; Mas tus ojos sobre los altivos, para abatirlos.

29Porque tú eres mi lámpara, oh Jehová: Jehová da luz á mis tinieblas.

30Porque en ti romperé ejércitos, Y con mi Dios saltaré las murallas.

David glorifica a Dios por el rescate en...

David glorifica a Dios por el rescate en el pasado y por sus promesas a la casa de David para las generaciones futuras (ver 7:8–16).

31Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan.

32Porque ¿qué Dios hay sino Jehová? ¿O quién es fuerte sino nuestro Dios?

33Dios es el que con virtud me corrobora, Y el que despeja mi camino;

34El que hace mis pies como de ciervas, Y el que me asienta en mis alturas;

35El que enseña mis manos para la pelea, Y da que con mis brazos quiebre el arco de acero.

36Tú me diste asimismo el escudo de tu salud, Y tu benignidad me ha acrecentado.

37Tú ensanchaste mis pasos debajo de mí, Para que no titubeasen mis rodillas.

Los logros militares de David antes de convertirse...

Los logros militares de David antes de convertirse en rey fueron impresionantes (ver 1 Sam 17:12–58, 18:17–30, 23:1–5, 30:1–31). Sin embargo, en lugar de exaltarse, David glorificó a Dios y le dio el crédito.

38Perseguiré á mis enemigos, y quebrantarélos; Y no me volveré hasta que los acabe.

39Los consumiré, y los heriré, y no se levantarán; Y caerán debajo de mis pies.

40Ceñísteme de fortaleza para la batalla, Y postraste debajo de mí los que contra mí se levantaron.

41Tú me diste la cerviz de mis enemigos, De mis aborrecedores, y que yo los destruyese.

42Miraron, y no hubo quien los librase; A Jehová, mas no les respondió.

43Yo los desmenuzaré como polvo de la tierra; Hollarélos como á lodo de las plazas, y los disiparé.

44Tú me libraste de contiendas de pueblos: Tú me guardaste para que fuese cabeza de gentes: Pueblos que no conocía, me sirvieron.

45Los extraños titubeaban á mí: En oyendo, me obedecían.

46Los extraños desfallecían, Y temblaban en sus escondrijos.

47Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Sea ensalzado el Dios, la roca de mi salvamento:

48El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos debajo de mí:

49Y que me saca de entre mis enemigos: Tu me sacaste en alto de entre los que se levantaron contra mí: Librásteme del varón de iniquidades.

50Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, Y cantaré á tu nombre.

51El que engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia á su ungido, A David, y á su simiente, para siempre.