2 Corintios 5RV09

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La perspectiva de la esperanza eterna es brillante,...

La perspectiva de la esperanza eterna es brillante, con cuerpos celestiales reemplazando a los cuerpos mortales de esta vida presente. El Dios de la resurrección también nos levantará y nos presentará ante sí mismo junto con todos los creyentes (4:14). El estímulo inmediato para esta declaración de esperanza en la resurrección fue lo que Pablo tuvo que enfrentar en Éfeso (1:8–11). La fragilidad de su cuerpo le recordó lo que hay más allá de la muerte, cuando esta tienda terrenal en la que vivimos — es decir, nuestro cuerpo — será desmantelada en la muerte y disolución (ver 1 Co 15:42–57, Fil 3:20–21).

1PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.

2Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial;

3Puesto que en verdad habremos sido hallados vestidos, y no desnudos.

4Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos agravados; porque no quisiéramos ser desnudados; sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.

5Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual nos ha dado la prenda del Espíritu.

6Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor;

7(Porque por fe andamos, no por vista;)

8Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.

El objetivo de la vida presente es agradarle...

El objetivo de la vida presente es agradarle a Él (ver también Ro 12:1–2, 14:18, Col 1:10, 1 Ts 4:1). Esta ambición será puesta a prueba cuando estemos ante Cristo para ser juzgados. El juez es también nuestro Protector, por lo que estamos seguros de la absolución (Ro 8:1, 33–34). Sin embargo, las acciones realizadas en este cuerpo terrenal serán evaluadas y tendremos que rendir cuentas (Hc 17:31).

9Por tanto procuramos también, ó ausentes, ó presentes, serle agradables:

10Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo.

Pablo ahora explica el tema principal de su...

Pablo ahora explica el tema principal de su mensaje, que es la reconciliación: transformar enemigos en amigos y restaurar relaciones. El pensamiento de Pablo está basado en lo que Dios ha hecho a través de Cristo para reconciliar a los pecadores consigo mismo (5:18–21). Esta exposición está enmarcada por una defensa de su propio ministerio (5:11–17) y una aplicación de su mensaje a la situación en Corinto (6:1–7:4).

11Estando pues poseídos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas a Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias somos manifiestos.

12No nos encomendamos pues otra vez á vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazón.

13Porque si loqueamos, es para Dios; y si estamos en seso, es para vosotros.

La doctrina de reconciliación de Pablo surge de...

La doctrina de reconciliación de Pablo surge de su convicción de que (1) Cristo murió por todos los creyentes; (2) en Cristo, los creyentes también mueren al pecado y al ego; y (3) ahora todos los creyentes deben vivir para Cristo. La nueva vida en Cristo conduce a una nueva valoración de otras personas y de Cristo.

14Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos;

15Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos.

Desde una perspectiva meramente humana, Pablo podría estar...
  • Desde una perspectiva meramente humana, Pablo podría estar reflexionando sobre su antigua creencia como fariseo de que el Mesías vendría a liberar a los judíos de la opresión política.
  • ¡Qué diferente lo conocemos ahora! Cristo resucitó de entre los muertos, inauguró la nueva creación (5:17) y fue establecido como el redentor del pecado y Señor del universo (Ro 1:3–4, Fil 2:6–11, Col 1:15–20).

16De manera que nosotros de aquí adelante a nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.

17De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Dios confía a sus siervos el mensaje y...
  • Dios confía a sus siervos el mensaje y el ministerio de la reconciliación a través de Cristo.
  • Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a las personas: Pablo se refiere a su propio ministerio, pero compartir este maravilloso mensaje es responsabilidad de todos los creyentes. Los embajadores de Cristo invitan a las personas a aceptar lo que Dios ha hecho para que puedan estar en paz con Él a través de Cristo.
  • Cristo pagó la pena por los pecados de las personas para eliminar todo lo que se interponía entre Dios y los humanos y hacernos justos ante Él.

18Y todo esto es de Dios, el cual nos reconcilió á sí por Cristo; y nos dió el ministerio de la reconciliación.

19Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.

20Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

21Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.