La última de las tres exhortaciones de Pedro...
La última de las tres exhortaciones de Pedro sobre aceptar la autoridad (2:13–3:7) se refiere a esposas y esposos (cf. Ef 5:21–33, Col 3:18–19).
1ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres,
2Considerando vuestra casta 3.1 conversación, que es en temor.
Encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni...
Encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni en compostura de ropas: a veces se ha interpretado que Pedro condena cualquier forma de ornamentación femenina, pero este no es su propósito. En cambio, insiste en que las mujeres cristianas no deben ser reconocidas por la belleza de la ropa y las joyas, sino por la belleza interior de un espíritu apacible y tranquilo. Ver también 1 Tm 2:9–10.
3El adorno de las cuales no sea exterior con encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni en compostura de ropas;
4Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable y pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios.
5Porque así también se ataviaban en el tiempo antiguo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, siendo sujetas á sus maridos:
6Como Sara obedecía á Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras sois hechas hijas, haciendo bien, y no sois espantadas de ningún pavor.
7Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor a la mujer como á vaso más frágil, y como á herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.
"Y finalmente": este es el último de una...
"Y finalmente": este es el último de una serie de exhortaciones a diferentes grupos (2:13–3:12). Aquí, todos los creyentes deben responder a otros, tanto a creyentes (3:8) como a incrédulos (3:9–12), con amor.
8Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
9No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia.
Pedro destaca la relación entre conducta y bendición...
Pedro destaca la relación entre conducta y bendición citando Sal 34:12–16. Este salmo es prominente en la enseñanza cristiana temprana (ver también 1 Pe 2:3, Hb 12:14). El texto se centra en controlar los pecados de palabra, resistir el mal y hacer el bien. También resalta la promesa de bendición por la obediencia.
10Porque El que quiere amar la vida, Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño;
11Apártase del mal, y haga bien; Busque la paz, y sígala.
12Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos á sus oraciones: Pero el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal.
Este breve párrafo destaca la respuesta cristiana al...
Este breve párrafo destaca la respuesta cristiana al sufrimiento, seguir el ejemplo de Cristo (3:18).
13¿Y quién es aquel que os podrá dañar, si vosotros seguís el bien?
ni seáis turbados: ver Is 8:13, donde Dios...
- ni seáis turbados: ver Is 8:13, donde Dios exhorta al profeta a no temer nada excepto al Señor.
- Adorar a Cristo como Señor: al temer a Cristo, estarán libres del miedo a sus perseguidores humanos.
14Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados;
15Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con masedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:
16Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean confundidos los que blasfeman vuestra buena conversación en Cristo.
17Porque mejor es que padezcáis haciendo bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo mal.
Al igual que en 2:21–25, Pedro nuevamente se...
Al igual que en 2:21–25, Pedro nuevamente se refiere a Cristo, quien siendo justo sufrió, como un ejemplo para los creyentes que enfrentan persecución (3:13–17). La obra única de Cristo a nuestro favor recuerda a los cristianos que sufren que tienen una base segura para la esperanza y la confianza.
18Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
Este complejo pasaje ha sido interpretado de tres...
Este complejo pasaje ha sido interpretado de tres maneras principales: (1) Una interpretación sugiere que se refiere a los espíritus de personas fallecidas y que Cristo, después de su resurrección, les predicó la Buena Nueva a estos espíritus. Sin embargo, la idea de que las personas puedan escuchar la Buena Nueva y responder después de su muerte no se encuentra en otro lugar del Nuevo Testamento, y este significado de espíritus no es el más probable. (2) Una segunda interpretación considera 3:19–20 como una descripción de la predicación de Cristo a través de Noé a personas que ahora son espíritus en prisión. Esta interpretación se ajusta a 3:20 pero no encaja bien en la discusión sobre la muerte y resurrección de Cristo (3:18). (3) En la tercera interpretación, "espíritus encarcelados" son seres espirituales malignos. La tradición judía, basada en Gn 6:1–4, sostenía que muchos ángeles cayeron en la época de Noé (ver también Jd 1:6; 1 Enoc 6–10). El punto de Pedro sería entonces que Cristo proclamó su victoria sobre los poderes espirituales malignos después de su resurrección (cp. 1 Pe 3:22).
19En el cual también fué y predicó á los espíritus encarcelados;
20Los cuales en otro tiempo fueron desobedientes, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, cuando se aparejaba el arca; en la cual pocas, es á saber, ocho personas fueron salvas por agua.
21A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios,) por la resurrección de Jesucristo:
22El cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes.