1HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo;
2Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
La obediencia es una clara indicación de que...
- La obediencia es una clara indicación de que conocemos a Cristo y le pertenecemos. Si no obedecemos a Cristo, es evidente que no le pertenecemos ni le amamos.
- A medida que obedecemos a Cristo y sus mandamientos, nuestro amor por Dios y nuestro conocimiento de él crecerán hacia la plenitud y madurez. Viviremos ... como Jesús lo hizo, en unión con Dios y mostrando amor por los demás.
3Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.
4El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;
5Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.
6El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.
Los discípulos tenían el antiguo mandamiento de amarse...
Los discípulos tenían el antiguo mandamiento de amarse unos a otros desde el principio, dado por el mismo Jesús (Jn 13:34–35) y presente en el Antiguo Testamento (Lv 19:18,33–34).
7Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.
8Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra.
Otra señal de conocer verdaderamente a Cristo es...
Otra señal de conocer verdaderamente a Cristo es el trato hacia otros cristianos. Juan nuevamente señala a aquellos que afirman estar espiritualmente iluminados pero se distancian de otros cristianos con una actitud de superioridad. Juan define tal actitud como odio.
9El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.
10El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él.
11Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.
Juan presenta tres tipos de creyentes en diferentes...
Juan presenta tres tipos de creyentes en diferentes etapas de madurez espiritual: los hijos de Dios, los jóvenes en la fe (literalmente "mancebos") y los maduros en la fe (literalmente "padres").
12Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.
13Os escribo á vosotros, padres, porque habéis conocido á aquel que es desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habéis vencido al maligno. Os escribo á vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.
14Os he escrito á vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno.
El mundo es un sistema moralmente corrupto que...
El mundo es un sistema moralmente corrupto que está bajo la influencia de Satanás y se opone a Dios y al Reino de Cristo en esta tierra (2:16, 3:1, 4:4, 5:19, Jn 12:31, 15:18, Ef 6:11–12, St 4:4). El mundo apela a los deseos carnales de las personas, desviándolas así de Dios. Aquellos que pertenecen a este mundo necesitan que Dios los redima de él.
15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
16Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.
17Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.
18Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo.
19Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros.
Porque el Santo te ha dado su Espíritu:...
Porque el Santo te ha dado su Espíritu: el Espíritu Santo otorga a los creyentes la capacidad de comprender y reconocer la verdad espiritual (ver Is 61:1, Hc 10:38, 2 Co 1:21–22). Aquellos que poseen el Espíritu conocen la verdad sobre el Padre y el Hijo y pueden detectar lo que no concuerda con la enseñanza verdadera de los apóstoles.
20Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
21No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad.
22¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.
23Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiesa al Hijo tiene también al Padre.
Juan instruye a sus lectores a resistir las...
Juan instruye a sus lectores a resistir las mentiras de esos anticristos y a mantenerse fieles a la verdad que él y los otros apóstoles les han proclamado. Si hacen esto, permanecerán en comunión con el Hijo y con el Padre y tendrán la seguridad de la vida eterna (Jn 3:15,36; 6:40,47,57; 17:2–3).
24Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.
25Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna.
26Os he escrito esto sobre los que os engañan.
27Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, 2.27 perseveraréis en él.
Permanecer en comunión con Cristo implica, en parte,...
Permanecer en comunión con Cristo implica, en parte, no dejarse engañar por enseñanzas falsas. Si los lectores de Juan prestan atención a los falsos maestros, no estarán en comunión con Cristo y tendrán razones para retroceder avergonzados cuando él regrese, debido al juicio que caerá sobre ellos.
28Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.
29Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.