1 Corintios 8RV09

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Pablo aborda la pregunta de los corintios sobre...

Pablo aborda la pregunta de los corintios sobre la comida ofrecida a los ídolos: En todo el mundo grecorromano, había templos y santuarios dedicados a dioses paganos. Era común que los adoradores de esos dioses ofrecieran sacrificios de animales, y el exceso de carne luego se vendía en el mercado por sacerdotes paganos. La pregunta inevitablemente surgía sobre si los cristianos podían comer tal carne. ¿Está la carne de un animal sacrificado a un dios pagano inherentemente contaminada? Pablo no menciona aquí la prohibición hecha por los líderes cristianos judíos en Hechos 15:20, 29, pero enfatiza que las acciones de uno deben estar gobernadas, sobre todo, por una consideración amorosa hacia los demás. Después de introducir el tema (1 Co 8:1–13), proporciona varias ilustraciones del principio de renunciar a los propios derechos por el bien de los demás (9:1–27) y luego da su consejo sobre tres situaciones específicas en las que los creyentes enfrentaron este problema.

1Y POR lo que hace a lo sacrificado á los ídolos, sabemos que todos tenemos ciencia. La ciencia hincha, mas la caridad edifica.

Son aquellos que realmente aman a Dios, no...

Son aquellos que realmente aman a Dios, no solo quienes conocen todas las respuestas, los que son reconocidos por Dios como suyos (ver 13:12, Ga 4:9).

2Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debe saber.

3Mas si alguno ama á Dios, el tal es conocido de él.

En realidad, los ídolos a los que se...

En realidad, los ídolos a los que se sacrifica tal carne no son dioses, porque solo hay un Dios (Dt 6:4, cp. Dt 4:35, 39; 10:19–20). Él es el Creador de todo, incluida la carne en cuestión. La única realidad última es Dios, el Padre, y el único Señor, Jesucristo, por quien todas las cosas fueron creadas (cp. Juan 1:3, Col 1:16, Hb 1:2).

4Acerca, pues, de las viandas que son saacrificadas á los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo, y que no hay más de un Dios.

5Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores),

6Nosotros empero no tenemos más de un Dios, el Padre, del cual son todas las cosas, y nosotros en él: y 8.6 un Señor Jesucristo, por el cual son todas las cosas, y nosotros por él.

7Mas no en todos hay esta ciencia: porque algunos con conciencia del ídolo hasta aquí, comen como sacrificado á ídolos; y su conciencia, siendo flaca, es contaminada.

8Si bien la vianda no nos hace más aceptos á Dios: porque ni que comamos, seremos más ricos; ni que no comamos, seremos más pobres.

Los creyentes deben tener cuidado de que sus...

Los creyentes deben tener cuidado de que sus acciones (como comer carne sacrificada) no hagan que otros tropiecen (cp. Ro 14:13, 20–21, Ga 5:13).

9Mas mirad que esta vuestra libertad no sea tropezadero á los que son flacos.

10Porque si te ve alguno, á ti que tienes ciencia, que estás sentado á la mesa en el lugar de los ídolos, ¿la conciencia de aquel que es flaco, no será adelantada á comer de lo sacrificado á los ídolos?

11Y por tu ciencia se perderá el hermano flaco por el cual Cristo murió.

12De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, é hiriendo su flaca conciencia, contra Cristo pecáis.

13Por lo cual, si la comida es á mi hermano ocasión de caer, jamás comeré carne por no escandalizar á mi hermano.